En un día de estos en que suelo pensar
hoy va a ser el día menos pensado,
nos hemos cruzado has decidido mirar,
a los ojitos azules que ahora van a tu lado.
Desde el momento en que te conocí
resumiendo con prisas tiempo de silencio
te juro que a nadie le he vuelto a decir
que tenemos el récord del mundo en querernos.
Por eso esperaba con la carita empapada
a que llegaras con rosas, con mil rosas para mí,
porque ya sabes que me encantan esas cosas
que no importa si es muy tonto, soy así.
Y aún me parece mentira que se escape mi vida
imaginando que vuelvas a pasarte por aquí,
donde los viernes cada tarde, como siempre,
la esperanza dice quieta, hoy quizá sí.
Escapando una noche de un bostezo de sol
me pediste que te diera un beso, con lo barato que sale mi amor,
qué te cuesta callarme con uno de esos.
Pasaron seis meses y me dijiste adiós,
un placer coincidir en esta vida,
allí me quedé, en una mano el corazón,
y en la otra excusas que ni tú entendías.
Por eso esperaba con la carita empapada
a que llegaras con rosas, con mil rosas para mí,
porque ya sabes que me encantan esas cosas
que no importa si es muy tonto, soy así.
Y aún me parece mentira que se escape mi vida
imaginando que vuelvas a pasarte por aquí,
donde los viernes cada tarde, como siempre,
la esperanza dice quieta, hoy quizá sí.
Y es que empiezo a pensar
que el amor verdadero
es tan sólo el primero.
Y es que empiezo a sospechar
que los demás son solo para olvidar.
Por eso esperaba con la carita empapada
a que llegaras con rosas, con mil rosas para mí,
porque ya sabes que me encantan esas cosas
que no importa si es muy tonto, soy así.
Y aún me parece mentira que se escape mi vida
imaginando que vuelvas a pasarte por aquí,
donde los viernes cada tarde, como siempre,
la esperanza dice quieta, hoy quizá sí.