Oh, yeah.
Cuantas tonterías,
te decía y me decías,
todo era tan simple,
entre los dos.
Siempre era domingo,
madrugadas tibias,
y eramos los dueños del amor.
Hasta que un día un viento helado,
se metió en la habitación,
congelándome la piel y el corazón,
y despertó de mi pasado,
los fantasmas y una horrible confusión,
nos abrazo.
Me dueles, me ardes,
me siento cobarde,
te quise dar la vida
y hoy casi te me olvidas,
no entiendo, no hables,
yo se que soy culpable,
mejor ni te despidas,
perdóname en silencio,
por favor, oh, no.
Oh, ro, no, oh, no,
oh, ro, no, oh, no,
oh, ro, no, oh, no, no,
oh, ro, no, oh, no,
oh, ro, no.
Lluvia y melodías,
en perfecta armonía,
eran nuestro pan de cada día,
nada nos faltaba, nada nos dolía,
y éramos los dueños del amor.
Hasta que un día un viento helado,
se metió en la habitación,
congelándome la piel y el corazón,
y despertó de mi pasado,
los fantasmas y una horrible confusión,
nos abrazo.
Me dueles, me ardes,
me siento cobarde,
te quise dar la vida
y hoy casi te me olvidas,
no entiendo, no hables,
yo se que soy culpable,
mejor ni te despidas,
perdóname en silencio,
por favor, oh, no,
Qh, ro, no, oh, no,
oh, ro, no, oh, no,
oh, ro, no, oh, no, no,
oh, ro, no, oh, no,
oh, ro, no.
Cuantas tonterías,
te decía y me decías.